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Archive for Junho, 2009

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Junho 30, 2009 NP Publicar um comentário

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La alta densidad de población propiciaría las explosiones culturales

Junho 24, 2009 NP Publicar um comentário

Según científicos británicos, la demografía habría originado la conducta humana moderna

Un equipo de investigadores del University College London del Reino Unido, ha desarrollado un modelo de investigación que, combinando simulaciones informáticas y estudios genéticos, ha conseguido establecer la razón de la aparición de la conducta humana moderna. Características como la capacidad de crear objetos artísticos o tecnología avanzada, que nos hacen una especie única en el planeta, podrían tener su origen no la inteligencia o en el elevado desarrollo de nuestro cerebro, sino en la densidad de la población. Al parecer, las interacciones humanas intensas fueron las que propiciaron el intercambio de ideas y de habilidades, y las que propiciaron que no se perdieran las innovaciones. Este hecho supone una nueva perspectiva para la comprensión de uno de los saltos cruciales de nuestra evolución. Por Yaiza Martínez.

El aumento de la densidad de población, más que el desarrollo de la capacidad cerebral humana, parece haber propiciado la emergencia de la conducta de los humanos modernos, señala un estudio realizado por científicos del University College London (UCL) y cuyos resultados han aparecido publicados en la revista Science.

La razón, según los científicos: una gran densidad de población propició un mayor intercambio de ideas y de habilidades, y evitó que se perdieran las innovaciones.

El mantenimiento de las capacidades novedosas, combinado con una mayor probabilidad de que se produzcan innovaciones útiles (como consecuencia del intercambio de ideas), fue lo que propició la conducta humana que conocemos hoy.

La densidad de población permitió que todas estas condiciones se mantuvieran en diversas partes del mundo y en distintos momentos de la historia, tal y como ha constatado el presente estudio.

Nivel alto de interacción

Según publica la UCL en un comunicado, las habilidades complejas que se transmiten de generación a generación sólo pueden mantenerse cuando existe un nivel alto de interacción entre la gente.

Utilizando simulaciones informáticas referidas al aprendizaje social, los científicos de dicha universidad demostraron que en grupos humanos con grandes o pequeñas capacidades – y coexistiendo durante largos periodos de tiempo- el grado de habilidades mantenidas dependía de la densidad local de población o del nivel de migraciones.

Por otro lado, haciendo uso de estimaciones genéticas del tamaño de la población en el pasado, el equipo de investigadores demostró que la densidad fue similar en el África sub-sahariana, en Europa y en el medio Este cuando la conducta de los humanos modernos apareció por vez primera en cada una de estas regiones.

El estudio apunta, por último, a la evidencia de que la densidad de población podría haber disminuido por razones climáticas en el momento en que el comportamiento humano moderno desapareció temporalmente en el África sub-sahariana.

Comprender la aparición de la cultura humana

Uno de los autores de la investigación, Adam Powell, del AHRC Centre for the Evolution of Cultural Diversity de la UCL, señala que este estudio propone un nuevo modelo de explicación del origen de la conducta humana moderna en diversos tiempos y regiones del mundo. Asimismo, también serviría para explicar por qué desapareció dicha conducta en algunos lugares, antes de reaparecer.

Comprender qué favoreció el surgimiento de la conducta humana moderna es fundamental porque, según Powell, gracias a ella nuestra especie es única en el mundo por su complejidad tecnológica y cultural.

Esta complejidad incluyó la capacidad de recreación simbólica, tanto en el arte abstracto como en el arte realista; la decoración del cuerpo usando joyas o tatuajes; la posibilidad de utilizar instrumentos musicales; de fabricar artefactos de hueso, cuerno o marfil; o de desarrollar la tecnología de caza más sofisticada (arcos o redes, por ejemplo), etc.

El profesor Stephen Cenan, del Instituto de Arqueología de la UCL y co-autor de la investigación- señala que “los humanos modernos han existido desde hace al menos entre 160.000 y 200.000 años, pero no existen evidencias arqueológicas de que haya habido ninguna tecnología -más allá de básicas herramientas de piedra- hasta hace 90.000 años”.

En Europa y Asia occidental, esta tecnología y conducta avanzadas surgieron hace alrededor de unos 45.000 años, cuando los humanos llegaron allí, pero no aparecieron en el este o el sur de Asia o en Australia hasta mucho después, a pesar de que allí también había presencia humana.

En el África subsahariana la situación fue aún más compleja. Muchas de las características de la conducta humana moderna (incluyendo el arte abstracto) han sido detectadas en muestras de hace hasta 90.000 años, pero después los rastros de dichas características desaparecieron (hace unos 65.000 años), antes de volver a emerger hace 40.000 años.

Explicaciones incompletas

“Los científicos han ofrecido diversas explicaciones sobre por qué se han producido estas explosiones culturales y sobre dónde y cuándo se dieron: mutaciones que han mejorado el cerebro, avances en el lenguaje o expansiones hacia nuevos entornos que requirieron nuevas tecnologías para sobrevivir. El problema es que ninguna de estas explicaciones puede dar cuenta por completo de la aparición del comportamiento humano moderno en diferentes momentos y lugares, o de su desaparición temporal en el África sub-sahariana”, señala Cenan.

Otro de los autores del estudio, el doctor Mark Thomas, del Departamento de Genética, Evolución y Entorno de la UCL, afirma que cuando se piensa en cómo hemos llegado a ser las sofisticadas criaturas que somos, a menudo imaginamos algún cambio crítico repentino.

Pero, en realidad, no existe evidencia alguna de un gran cambio en nuestra constitución biológica cuando empezamos a comportarnos de manera inteligente, asegura el investigador.

El modelo creado por los científicos apunta a que las innovaciones exitosas de nuestra especie dependieron, en definitiva, menos de la inteligencia de los seres humanos que de las interacciones que éstos mantuvieron entre sí. Y este hecho resultó tan relevante hace 90.000 años como pueda serlo ahora. Según escriben los investigadores en Science, “hemos demostrado que la demografía es un factor determinante principal en el mantenimiento de la complejidad cultural”.

Sábado 06 Junio 2009
Yaiza Martínez
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Categories: Psicologia, cultura, cérebro

El cerebro humano se desarrolló gracias a la competitividad social

Junho 24, 2009 NP Publicar um comentário

La presión demográfica fue la causa principal de su crecimiento, por encima de otras variables como el cambio climático

En los últimos dos millones de años, el cerebro humano se ha triplicado, un fenómeno que no se ha dado en ninguna otra especie del planeta. Este desarrollo fue debido, según un estudio reciente, a la presión demográfica que obligó a la lucha por los recursos, y también a la formación de grupos sociales cooperativos. La presente investigación, realizada por científicos de la Universidad de Missouri, en Estados Unidos, supone la primera comprobación empírica y rigurosa de la hipótesis del predominio de la presión demográfica en el desarrollo de nuestro cerebro, por encima de otras causas, como el cambio climático. Por Yaiza Martínez.
En los últimos dos millones de años, el tamaño del cerebro humano se ha triplicado, creciendo mucho más rápido que el de otros mamíferos.

Un equipo de investigadores de la Universidad de Missouri (MU), en Estados Unidos, ha investigado la razón de este aumento desmesurado, en comparación con el de otras especies, descubriendo que existe una causa principal para que se haya producido: la presión demográfica.

Análisis multivariante

Según se explica en un comunicado emitido por dicha universidad, hubo otros factores que también ayudaron al desarrollo del cerebro, pero lo hicieron en menor medida.

En la revista Human Nature, los investigadores han publicado un artículo titulado “Hominid Brain Evolution” (“Evolucion del cerebro homínido), en el que se explica que esos otros factores influyentes fueron las condiciones climáticas y las demandas ambientales.

Mediante un análisis multivariante -herramienta estadística que estudia el comportamiento de tres o más variables al mismo tiempo- los científicos evaluaron simultáneamente variables que representaban a cada una de estas potenciales presiones evolutivas.

Este análisis se realizó sobre datos obtenidos en estudios anteriores: la latitud donde fueron localizados los cráneos, la presencia en éstos de parásitos, las variaciones en las temperaturas anuales registradas, etc.

La densidad de población, explican los científicos, fue medida por la estrecha relación existente entre los patrones de densidad y de migración que han quedado registrados en los fósiles, y que permitieron calcular el número de individuos que vivieron en determinadas áreas en la historia homínido ancestral.

Competir por las ventajas

Para el estudio, fueron recopilados además los datos de 153 cráneos homínidos de entre dos millones de años y 10.000 años de antigüedad.

Los resultados demostraron que, aunque fueron varios los factores que afectaron a la evolución del cerebro homínido, la competitividad social fue la principal causa de esta evolución.

Según declara David Geary, director de la investigación y profesor de ciencias psicosociales en la MU, estos resultados sugieren que el tamaño de nuestro cerebro se incrementó en la mayoría de las áreas con mayor cantidad de población, en las que casi con toda certeza aumentó la intensidad de la competitividad social.

Geary afirma que “cuando los humanos tienen que competir para cubrir sus necesidades y por su estatus social, que proporciona un mayor acceso a los recursos existentes, un cerebro más grande supone una ventaja”.

Los investigadores también descubrieron ciertas pautas que, aunque no tan importantes como la presión demográfica en el desarrollo de nuestro cerebro, otorgan credibilidad a la hipótesis de que el cambio climático influyó en el tamaño del cerebro humano actual.

Esta hipótesis apunta a que el cambio climático global y las migraciones desde el ecuador dieron lugar al desarrollo de la capacidad humana de afrontar los cambios en el clima.

Disminución de recursos

Sin embargo, los científicos aseguran que la importancia de adaptarse a estos cambios fue mucho menor que la de relacionarse con otra gente en este sentido.

Según explica otro de los autores de la investigación, Drew Bailey, el cerebro es costoso desde el punto de vista metabólico, lo que significa que requiere mucho tiempo y energía desarrollarlo y mantenerlo.

Por esta razón, es muy importante comprender por qué nuestros cerebros continuaron evolucionando más rápido que los de otros animales. La presente investigación sugiere que la competitividad, ya fuera saludable o no, generó el escenario necesario para la evolución del cerebro humano.

Este escenario se generó debido a que la expansión de la población dio lugar a una rápida disminución de los recursos ecológicos per cápita, con la consecuente e inevitable lucha por mantener y asegurar dichos recursos frente a los otros o con ellos.

El cerebro debió entonces adaptarse y generar capacidades sociales y cognitivas nuevas, que permitieran a los individuos actuar en grandes grupos cooperativos que, a su vez, compitieran contra otros grupos por el control ambiental y el control de las dinámicas sociales que surgiesen, escriben los científicos en Human Nature.

Cerebro y cultura

Evidentemente, aclaran los investigadores, los factores climáticos, sociales y ecológicos no se excluyen los unos a los otros en el desarrollo del cerebro humano. Pero no todos ellos fueron igual de influyentes.

Los científicos creen que ésta es la primera vez que se comprueba de manera empírica y rigurosa la hipótesis del predominio de la causa de la presión demográfica en el desarrollo de nuestro cerebro hasta su tamaño actual.

Estos resultados recuerdan a los de otra investigación realizada recientemente por la University College London, que combinando simulaciones informáticas y estudios genéticos, estableció que la razón de la aparición de la conducta humana moderna fue la densidad de población.

Características como la capacidad de crear objetos artísticos o tecnología avanzada, que nos hacen una especie única en el planeta, podrían tener su origen no la inteligencia o en el elevado desarrollo de nuestro cerebro, sino en las interacciones humanas intensas, que propiciaron el intercambio de ideas y de habilidades, y el mantenimiento de las innovaciones, afirmaba este estudio del que hablamos en Tendencias21.

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Categories: Psicologia, cérebro

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Junho 23, 2009 NP Publicar um comentário

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Junho 20, 2009 NP Publicar um comentário

Que nos espera?

por Anselmo Borges

Mesmo os mais distraídos colocar-se-ão, nas situações-limite, as velhas perguntas: donde vimos?, para onde vamos?, quem somos? Porque a realidade nos aparece por vezes exultante e, outras, horrorosa, e morreremos, perguntamos: o que é verdadeiramente?, qual o sentido da existência?, que andamos cá a fazer?, que nos espera?

Cada um de nós vivencia-se a si mesmo como presença de si a si mesmo: sou eu e não outro. Coincidimos, portanto, connosco mesmos. Mas, por outro lado, experienciamo-nos como não plena e totalmente idênticos. Somos nós mesmos e chamados a sermos nós mesmos, pois estamos ainda a caminho de nos tornarmos nós mesmos.

Precisamente deste paradoxo de sermos e ainda não sermos adequada e plenamente surge a nossa inquietação radical e a pergunta que nos constitui: afinal, o que somos?, quem somos?

Eu sou eu, mas ainda não sou o que serei. Cá está, portanto, a pergunta ineliminável: então, o que sou e quem sou? E que devo fazer para ser finalmente eu?

É assim que a pergunta pelo sentido não é uma questão adjacente, que pode colocar-se ou não. Ela é constitutiva do ser humano enquanto tal, questão fundamental da Filosofia, como viu A. Camus.

Sentido tem a ver com caminho, viagem e direcção – nas estradas, por exemplo, encontramos placas em seta a indicar o caminho e a direcção para alcançar uma meta, um objectivo, um destino. Qual é então o caminho e o sentido da existência humana? O que move a minha vida?

O Homem vem ao mundo por fazer e quer queira quer não tem essa tarefa constitutiva: fazer-se a si mesmo. E tanto podemos fazer de nós uma obra de arte como fracassar.

Einstein constatou que quem sente a vida vazia de sentido não é feliz e sobrevive mal. O Homem não pode viver sem sentido. Aliás, a existência humana está baseada na convicção do sentido. A sua própria negação ainda o afirma. No limite, não é possível o “suicídio lógico”, pois quem pegasse numa arma para suicidar-se, porque tudo é absurdo, negaria o absurdo e afirmaria o sentido.

O famoso psiquiatra Viktor Frankl, fundador da logoterapia, mostrou, a partir dos estudos que realizou com base na sua terrível experiência nos campos de concentração nazis, que a exigência mais radical do ser humano é o sentido, razões para viver. Contra Freud e Adler, no mais fundo de nós, mais do que a exigência de prazer e de poder está a vontade de sentido.

Nos campos de concentração, verificou que sobreviviam mais aqueles que ainda tinham um sentido para a existência: reencontrar a família, realizar uma obra, lutar para que nunca mais acontecesse o intolerável. O que significa que o sentido não está em nós, mas fora. Se estivesse em nós, não se colocaria a questão, pois estaria sempre presente. O sentido está no encontro com o mundo e com os outros: é saindo de si que o Homem vem a si. Dá um exemplo: quando se começa a ver pequenas manchas à frente do olho, é bom ir ao médico, pois está doente: o olho é intencional, isto é, não foi feito para se ver a si mesmo, mas o que não é ele. Paradoxalmente, só saindo de si é que o Homem encontra sentido. É o amor que dá sentido. Por isso, sente a vida como tendo sentido quem vê a sua existência reconhecida. A nossa vida não tem sentido, quando não vale para ninguém.

A existência caminha de sentido em sentido – o que vamos realizando. Mas, um dia, somos confrontados com a pergunta: qual é o sentido de todos os sentidos? Este é o núcleo da questão religiosa: o quê ou quem dá sentido último à existência, para que não fique na situação da ponte que não encontra o outro lado, a outra margem? Porque, sem o Sentido último, os caminhos de sentido não vão dar a lado nenhum.

“Conhecer Deus” era a maior esperança para João Bénard da Costa, que, por isso, podia dizer: “Acredito que esta vida não pode acabar aqui: nada faria sentido, para mim, se assim fosse”. C

in http://dn.sapo.pt/inicio/opiniao/interior.aspx?content_id=1267866&seccao=Anselmo%20Borges&tag=Opini%E3o%20-%20Em%20Foco Read more…

INTERVALO

Junho 16, 2009 NP Publicar um comentário

Não esqueçam que são, de facto, imagens belas, mas que não representam necessariamente o que se passa realmente

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… dos média.

Junho 6, 2009 NP Publicar um comentário

Como ser-no-mundo, o Homem é, logo na raiz, hóspede: somos hospedados no mundo.
por Anselmo Borges

in DN

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Junho 5, 2009 NP Publicar um comentário

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Junho 4, 2009 NP Publicar um comentário

foto

… não é apenas um tema, mas um problema do mundo contemporâneo.
Trata-se de ver mais, ver sempre mais.

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